1 de octubre del 2006
Nos levantamos temprano para ir a la universidad, ya que era el día de mi almuerzo de graduación. Preparamos todo, y decidimos salir para Santiago.
A menos de 20 kilómetros de casa, el jeep se paró, empezó a tirar humo por todos lados y dejó de funcionar.
Nos ayudo un señor que pasaba por el camino; ya eran las 11 de la mañana y estábamos a dos horas de nuestro objetivo, y con tantas ganas como un perezoso de moverse… optamos por un plan B.
Llegamos hasta la casa de nuestro amigo Piero y con este nos fuimos a playa de Magante. Comimos, bebimos, hablamos, reímos…y así nos dieron las 7 de la noche y nosotros todavía ahí.
De un momento a otro, Dominique me salta con: dentro de 22 semanas quiero que seas la señora Legot.
Yo muerta de risa, y con mas alcohol que sangre en las venas, le dije: Eso me lo dices porque estas borracho!
Cambiamos el tema, pero me quede pensando tanto en eso.
Al día siguiente, efectivamente no me dijo nada… y yo hervía por dentro, pero no me atrevía a mencionar ni una palabra.
Al segundo día, no me pude contener y se lo dije…El se moría de la risa, y me decía que eso era lo que estaba esperando… mi reacción.
Que malvado este hombre!! Pero nada….es el elegido…
pd: no hubo anillos ni nada....pero eso viene!
servido por Mass y Dom
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Todo comenzó con una llamada telefónica:
- Martine: Hola!!! Tengo que presentarte a alguien. Puedes venir esta noche al Café de Paris.?
- yo: No, estoy a dos horas de allí llegare el viernes (dos días después). Es lindo?
- Martine: Te va a gustar.!
- Yo: Hasta el viernes entonces.
Martine, es una amiga, profesora de francés y una especie de hermana que tengo yo. La cual no soportaba verme sola y siempre estaba tratando de buscarme pareja. Hasta que por fin dio en el clavo.
Llegue al lugar, antes que el (y eso que decidí tomarme mi tiempo y salí con una hora de retraso para hacerme la importante). Llego, nos presentaron y pensé que era guapo y sexy, pero seguía en hacerme la importante y me quede en la barra del bar hablando con un amigo, mientras el se sentó en una mesa con unos amigos de el.
De vez en cuando nuestras miradas se encontraban, locas por saber que hacia el otro…
Esa noche no hablamos mucho, y la cita fue prácticamente un fracaso, el no hablaba mi idioma y yo hablaba poco del suyo; El ruido ensordecedor del lugar y la barrera de la comunicación que teníamos…. Todo resulto abrumador.
Par de intentos después, porque me gustaba el. Las cosas fueron dando otro giro. Y lo que comenzó como un juego, diría yo, se convirtió en algo bastante fuerte. Tanto que ya no podemos dormir el uno sin el otro.
servido por Mass y Dom
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